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Carrasco

Hotel Carrasco en construcción. Año 1917. (Foto 1359 FMH.CMDF.IMM.UY)
Hotel Carrasco en construcción. Año 1917. (Foto 1359 FMH.CMDF.IMM.UY)
Portones de Carrasco. Año 1919. (Foto 2133 FMH.CMDF.IMM.UY)
Portones de Carrasco. Año 1919. (Foto 2133 FMH.CMDF.IMM.UY)
Vista del barrio e Iglesia Stella Maris desde el Hotel Carrasco. Año 1919.
Vista del barrio e Iglesia Stella Maris desde el Hotel Carrasco. Año 1919. (Foto 2137 FMH.CMDF.IMM.UY)
Vista del barrio y la playa hacia el oeste desde el Hotel Carrasco. Año 1919. (F
Vista del barrio y la playa hacia el oeste desde el Hotel Carrasco. Año 1919. (Foto 2851 FMH.CMDF.IMM.UY)
Vista del barrio y la playa hacia el este desde el Hotel Carrasco. Año 1921
Vista del barrio y la playa hacia el este desde el Hotel Carrasco. Año 1921. (Foto 5201 FMH.CMDF.IMM.UY)
Vista aérea. Año 1930. (Foto 131e FMH.CMDF.IMM.UY)
Vista aérea. Año 1930. (Foto 131e FMH.CMDF.IMM.UY)
Playa Carrasco. Año 1936. (Foto 6643 FMH.CMDF.IMM.UY)
Playa Carrasco. Año 1936. (Foto 6643 FMH.CMDF.IMM.UY)
Avenida Arocena. Año 1962. (Foto 10050 FMH.CMDF.IMM.UY)
Avenida Arocena. Año 1962. (Foto 10050 FMH.CMDF.IMM.UY)
El nombre deriva del apellido del poblador de Montevideo, Sebastián Carrasco, natural de Buenos Aires, soldado de la Compañía de Caballos Corazas del Capitán Martín José de Echauri

El 2 de agosto de 1744, Sebastián Carrasco y su segunda esposa, vendieron sus estancia al teniente coronel Domingo Santos de Uriarte. Casi un siglo después, las tierras que se encontraban en manos del Estado son rematadas y adquiridas por Juan María Pérez en $ 12.000. Al fallecer se dividen los predios entre sus herederos. Las posibilidades balnearias fueron percibidas por el Dr. Alfredo Arocena (1869-2947), abogado y empresario uruguayo, quien fundara el balneario junto a Esteban Elena.

El aislamiento de Carrasco dificultaba su acceso,  pero existieron dos pioneros de la zona, quienes fueron avanzados en las formaciones forestales: la de  Durandeau (hoy Parque Rivera) y Don Andrés Mendizábal, que se convertiría más tarde en un establecimiento vitivinícola (espacio que hoy ocupa el Shopinng Portones). Esta sociedad anónima quiso darle al futuro balneario características europeas, para lo que contrato al técnico paisajista francés Carlos Thays y al jardinero del mismo origen Le Bars. Thays proyecta entonces el sector central del balneario, con una concepción enriquecida por sus perspectivas y por la presencia de trazos curvos. Se incluirían en el proyecto un Hotel-Casino y una Iglesia, transformándose en un balneario de categoría al que asistirían turistas de ambas márgenes del plata.
 

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